Babayaguear el aburrimiento… El tutorial.

Babayaguear el aburrimiento… El tutorial.

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Durante estos días de confinamiento hemos decidido dar rienda suelta a esa creatividad que nos somete, para bien y para mal, a sus deseos. Como bien comenta nuestro círculo más allegado, la casa es un compendio de manualidades y tensión acumulada: por eso el resultado es la casa de la bruja Babá Yaga y no la mansión Malibú de una conocida muñeca (lol).

Para quienes no la conozcáis Baba Yagá es un personaje muy recurrente del folclore eslavo, de los cuentos populares rusos y que ha ido trascendiendo más allá de esas fronteras a lo largo del tiempo. Su casa se ha convertido en un icono inseparable por su aspecto tan peculiar y reconocible:

«…una choza que se levanta sobre dos enormes patas de gallina que le sirven para desplazarse por toda Rusia. La valla de su choza está adornada con cráneos, en cuyo interior coloca velas. La idea de una casa con patas de gallina podría derivar de las cabañas de ciertos pueblos finoúgricos, que las construían de esta manera para protegerse de los animales. Para entrar en la casa, Baba Yagá dice el conjuro «Casita Casita, da la espalda al bosque y voltea hacia mí». El interior de la choza siempre está repleto de carne y vino. También es custodiado por los sirvientes invisibles de Baba Yagá, que aparecen como manos espectrales. Baba Yagá también tiene a su servicio a los caballeros blanco, rojo y negro, que controlan el día, el atardecer y la noche» (Wikipedia).

Sobre el maniqueísmo del personaje dejamos que seáis vosotros quienes decidáis si lo añadís a la fuerza o al lado oscuro.

Artista: Guido Kuip

En este caso quise probar con uno de esos tutoriales a los que llegas desde ‘nosesabedónde’ y en los que te preguntas si hacerlo sería tan fácil como parece, obteniendo además un resultado aceptable.

Yo hice mi propia adaptación del tutorial sin salirme de la técnica que se proponía: todo reciclaje, con cosas que tuviera por casa y que no se convirtiera en otra de esas aventuras inacabadas. Así que como tenía cartón, algo de termoadhesivo y algunas pinturas de las peques (tengo que reponerlas antes de que se enteren), me puse manos a la obra.

Después de ver tres o cuatro veces el tutorial, autoconvencerme de mis posibilidades reales y hacer acopio del cartón que tenía por casa (algunas cajas de medicamentos pasados de fecha, retales, cajas de alimentos…) empecé a construir la casa con el método play and pause en modo bucle.

Este es el resultado de la estructura de la casa.

Ya os digo que una vez terminada me he dado cuenta que la elección del material no es del todo aleatoria y afecta al resultado, aunque tampoco es que busquemos la perfección ¿no? Más bien lo que hemos de intentar es pasarlo bien dando forma y reutilizando esos materiales. Por otro lado, deberéis tener en cuenta el tamaño de la casa para que no os pase como a nosotros y acabéis sin saber dónde meter vuestra creación porque no os cabe. Podéis pensar en convertirla en una lámpara o elegir el lugar donde queréis ponerla antes de empezar.

Listones.

Tejas

Imprimación

Por lo demás, solo seguí los pasos que se indicaban para montar la estructura; la pintura es otro cantar. Si no os dedicáis a las miniaturas ni a la realización de dioramas os pasará como a nosotros y deberéis echar mano de lo que tengáis: témperas, acrílicos, lápiz… Aunque os aseguro que antes de pintarla la casa ya quedaba muy resultona, por lo que no veo que sea un paso que os deba desmotivar a la hora de decidiros y empezar.

En cuanto a la adaptación que nosotros hemos hecho, hemos tenido que incluir las patas de gallina, que aún están en proceso (por falta de tiempo) y hemos añadido dos muros realizados por poliestireno expandido (como dice un coleguilla, el «corchopán» de toda la vida) y una ramitas a modo de árboles que también teníamos por casa.

Prototipo de las patas de pollo sobrealimentado.

Comparaciones odiosas.

Os dejamos el vídeo del tutorial que tantos nos habéis pedido para que hagáis vuestras propias creaciones y nos mandéis los resultados. Si buceáis un poco en el canal del enlace seguro que Madrecreativa os despierta un sinfín de ideas y posibilidades para convertiros en arquitectos «de cuento». El trabajo, eso sí, de esta chica estadounidense (creo) es simplemente espectacular. A nosotros nos enamoró ¿y a vosotros?

Si tenéis alguna duda, pese a la claridad de los vídeos, podéis usar la zona de comentarios de este mismo blog. Y estaríamos muy contentos de que compartiérais vuestras creaciones con nosotros.

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